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miércoles, 31 de julio de 2013

Descubren tumba de un guerrero decapitado en Morelos

Dicho entierro fue hallado durante la excavación en las faldas del cerro El Tlatoani, en el municipio de Tlayacapan.


México -Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) descubrieron, en el municipio de Tlayacapan, Morelos, el entierro de un guerrero decapitado y un horno prehispánico de producción de cerámica, el hallazgo corresponde al periodo Clásico Tardío (350-600 d.C.).

Dicho entierro fue hallado durante la excavación en las faldas del cerro El Tlatoani, el cual corresponde a lo que fue un espacio urbano con al menos dos momentos constructivos, informó el arqueólogo Raúl Francisco González Quezada, del INAH en Morelos.

El más tardío tuvo una ocupación presumiblemente asociada al periodo Posclásico Temprano (1000- 1100 d.C.), mientras que la anterior fue durante el Clásico (200-900 d.C.).


“En esta área se localizó una cista funeraria con un individuo acompañado de un ajuar muy rico.

Su atavío consta de orejeras y un collar con cuentas de piedra verde, otros artefactos también de este material y una serie de vasijas.

Entre los restos óseos se identificaron las extremidades inferiores, y las vértebras cervicales con huellas de corte, lo que indica su decapitación”, detalló el especialista.

La investigación apunta a que el individuo hallado pudo ser un guerrero, debido a que el cráneo muestra una perforación provocada posiblemente por una punta de proyectil, la cicatriz muestra que sobrevivió a la herida pues cerró años antes de que muriera.


“Por las cualidades de su ajuar funerario y la ubicación de su inhumación podría tratarse de un sujeto que formaba parte de la clase hegemónica de la sociedad tlayacapense de su época.

Dichas piezas se encuentra en restauración y análisis”, indicó González Quezada.

El horno se encuentra en perfecto estado de conservación, tiene una profundidad de un metro con 30 centímetros una planta rectangular, sus paredes están hechas de mampostería y fue localizado en otra sección explorada de la elevación, donde los especialistas suponen la existencia de las comunidades agro-artesanales.

Este hallazgo representa uno de los pocos contextos de producción cerámica de época prehispánica que han sido ubicados en el estado de Morelos hasta el momento.


“Además, dentro del horno hallamos fragmentos de cerámica que corresponden fundamentalmente a ollas, pero también están presentes braseros, comales, cajetes y sahumadores.

Por las formas y el contexto excavado alrededor, podemos inferir que se trata de un horno de cerámica que funcionó durante el periodo Clásico Tardío (350-600 d.C.)”, indicó el arqueólogo González Quezada.

Finalmente, señaló que a través de estas investigaciones se podrán determinar las particularidades sociales y culturales de la antigua sociedad tlayacapense en la historia.

domingo, 28 de julio de 2013

Reportear lo lleva a la cárcel y a escribir vida de narcotraficantes.

En el libro Los malditos de la editorial Grijalbo, Jesús Lemus nos cuenta la forma en la que fue visto el líder del cártel de Sinaloa Joaquín “El Chapo” Guzmán y otros criminales.


El diario El Tiempo de la Piedad, Michoacán, en 2008 era uno de los periódicos que retrataba con mayor precisión la lucha anticrimen emprendida en ese estado por el entonces presidente Felipe Calderón.

El Tiempo se caracterizaba porque en sus dos mil ejemplares que vendía diariamente informaba con datos duros sobre enfrentamientos de bandas criminales y hasta las detenciones que se registraban en esa zona.

Su dueño y director era el periodista Jesús Lemus Barajas, quien pronto vio el ascenso en las ventas del periódico. Sin embargo, el 7 de mayo de 2008 la suerte no estuvo de su lado. Ese día su fuente informativa, un comandante de Guanajuato, lo llamó al municipio de Cuerámaro para ofrecerle datos importantes que podrían ser difundidos en el impreso.

Pero ese día su fuente lo trató diferente. Lo secuestró por dos días sin darle motivos y después lo presentó ante la agencia del Ministerio Público de ese municipio.

“Era un comandante de la Policía de Guanajuato y este comandante me secuestra y me mantuvo privado de la libertad durante dos días siete horas y luego este comandante me presenta ante el Ministerio Público del fuero común después de dos días de tortura donde pedía que yo firmará un acta incriminatoria”, reveló en entrevista con Animal Político.

Tras su secuestro y la petición de aceptar acusaciones vinculadas con el tráfico de drogas, Jesús Lemus Barajas fue encarcelado en el penal de Puentecillas, Guanajuato, por el delito de promoción contra la salud.


La Procuraduría de Guanajuato argumentó el 22 de mayo de 2008 que la detención del periodista se dio cuando realizaba “labores de espionaje”.

El 27 de mayo de 2008, Lemus Barajas fue acusado de intentar comprar a las autoridades de Guanajuato para vender drogas. Ese mismo día la investigación del Ministerio Público de Cuerámaro arrojó que era un integrante de la “Familia Michoacana”.

Por estas razones, las autoridades decidieron trasladarlo al penal de máxima seguridad de Puente Grande en Jalisco.

Para Jesús Lemus, estas acusaciones y su estancia de tres años en Puente Grande fueron producto de la venganza de alguien muy poderoso que se molestó por la información que publicaba en  El Tiempo.

“Tuvo que ser alguien poderoso como el presidente de la República (…) Por eso no dudo en señalar que vino del presidente de la República”, comentó.

Cuando Jesús Lemus pensó que estaba en el peor momento de su vida por estar internado en un penal de máxima seguridad se dio cuenta que la vida le había dado un golpe de suerte de reportero.

Esto porque estaba recluido con Daniel Arizmendi “El Mochaorejas”, Alfredo Beltrán Leyva “El Mochomo”, Mario Aburto y Rafael Caro Quintero.

“Veo que estoy en un lugar que muchos periodistas hubieran querido haber estado. Veo que estoy en una posición dentro de la desgracia privilegiada porque me doy cuenta de las personalidades mediáticas que están ahí. Me doy cuenta que hay reos reconocidos mundialmente por el impacto de sus actos que los llevaron a la cárcel y entonces me surge la idea, me surge la necesidad de ejercer mi trabajo periodístico”, declaró.

Es en ese momento cuando el comunicador comienza a escribir los relatos de estos personajes y de la vida en la cárcel. Todas éstas en cuadros de papel higiénico que en este 2013 se han transformado en el libro Los malditos, crónica negra desde Puente Grande.

En este libro de editorial Grijalbo, Jesús Lemus nos cuenta la forma en la que fue visto el líder del cártel de Sinaloa Joaquín “El Chapo” Guzmán, quien escapó de esa cárcel el 19 de enero del 2001.

El periodista michoacano recoge el testimonio de Ovidio Sánchez Limón, “El Gato”, lugarteniente de líder del cártel de Sinaloa.

“Estos datos periodísticos es la primera información que se recaba desde adentro (…) “El Gato” me cuenta que en ese tiempo el Chapo Guzmán era la persona más importante del penal y que como tal todo mundo se cuadraba ante él como autoridades penitenciarias, custodios, policías, incluso me dicen que hasta funcionarios públicos de la Secretaría de Seguridad Pública (Federal)”, detalla.

En ese penal, “El Chapo” Guzmán se ha convertido en toda una leyenda que vive entre los reos y custodios.

“El Chapo sigue estando presente, ese es el mérito yo creo del Chapo, que se convierte en un hombre ubicuo, se convierte en una persona que no está pero ahí está todos los días en la memoria y en el pensamiento de los presos que lo conocieron porque lo recuerdan a todo dar. Yo no conocí a un solo preso que dijera algo negativo de él”, explica.

El autor de Los malditos precisa que tras platicar con varios reos llegó a la conclusión de que “El Chapo” siempre dio un trato amable a sus compañeros de celda.

“Para ellos fue Joaquín Guzmán, fue El Chapito, y fue una persona que les ayudó y les tendió la mano en todo momento, sin importar adentro cárteles, grupos, nada”, argumentó.

La historia del líder del cártel de Sinaloa no es la que más lo marcó como periodista en esta entrega, fue la vida al interior de la cárcel de Rafael Caro Quintero.

“Cuando yo platicaba con él siempre veía una personalidad muy fuerte, que se ha sobrepuesto a la cárcel y se ha impuesto una disciplina de vida envidiable (…) Lo veías siempre callado, siempre masticando sus pensamientos, pocas veces hablaba, cuando hablaba todo lo expresaba en frases muy concretas y cortas”, afirmó.

Otra de las historias que se puede leer en Los malditos es la del asesino del candidato presidencial del PRI en 1994, Luis Donaldo Colosio, Mario Aburto. Un hombre que para Jesús Lemus tiene una personalidad esquiva, narcisista y mitómana.

“Le pregunté que si mató a Colosio y él me contesta evasivamente, no me dice nada y la plática se va por otro lado (…) El dato duro fue la evasión de la pregunta”, comentó.

Los malditos también es la vida en la cárcel de un secuestrador como Daniel Arizmendi “El mochaorejas”, quien purga una condena de 50 años de prisión y quien pareciera que vive retraído y en otro mundo.

Estos narcotraficantes y secuestradores tienen algo en común: que su vida en prisión es como morir en vida.

“Son hombres apagados, son hombres que están muertos en vida, nos les ve mayor rasgo más allá de la pena que se les refleja. El sólo hecho de estar encerrado te va consumiendo todos los días y lo ves en todos los presos”, narra Jesús Lemus.

La vida de Jesús Lemus al interior de Puente Grande nunca fue fácil debido a que estaba preso por el miedo y un delito que no cometió.

“El miedo era algo que estaba todo el día contigo, todo el día pegado a la piel de uno pensando hasta cuándo iba a ser el último día en la cárcel, pero debo aclarar que ese miedo venía de la conducta de los vigilantes (..) Sí, me torturaron dentro de la cárcel, la tortura comenzó desde el ingreso, es una especie de bienvenida”, expresó.

El autor de Los malditos quedó en libertad el pasado 11 de mayo de 2011 debido a que un juez no encontró pruebas para vincularlo con bandas del narcotráfico. Jesús Lemus espera una disculpa pública y la reparación del daño por parte de las autoridades que lo inculparon.

Por lo pronto, el periodista michoacano se dedica a promocionar su libro y a rehacer su vida junto con su familia en la Ciudad de México.

Y lee aquí el primer capítulo:

sábado, 27 de julio de 2013

Hallan ofrenda prehispánica de hace 500 años en Tlatelolco

CIUDAD DE MÉXICO, 27 de julio.- Arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) hallaron recientemente el cráneo de un individuo decapitado, de 500 años de antigüedad, en la Zona Arqueológica de Tlatelolco, que forma parte de una pequeña ofrenda localizada al pie del Templo Mayor del sitio prehispánico.

Especialistas del INAH localizaron el cráneo de un individuo decapitado, de 500 años de antigüedad.

De acuerdo con el arqueólogo Salvador Guilliem, director del Proyecto Tlatelolco, el resto óseo corresponde a un joven adulto y se encontraron depositados sobre una vasija. Ambos materiales se localizaron a un nivel que está relacionado con la etapa constructiva VII-A del Templo Mayor, correspondiente a los años 1500 y 1515 d.C.

El especialista del INAH refirió que el hallazgo se registró dentro de la primera fase del trabajo de exploración arqueológica, por lo que no ha sido posible determinar las dimensiones de la ofrenda, la cual podría ser de consagración, es decir, que se colocó durante los rituales de preparación del espacio que ocuparía dicha edificación.

“Estamos delimitando el espacio para ver si la oblación se compone exclusivamente del cráneo y la vasija, o bien, si tenemos más restos asociados”, dijo Guilliem al referir que no obstante que falta hacer estudios de antropología física, a través de la dentición se ha podido saber que es un adulto, muy probablemente un cautivo de guerra que habría sido decapitado.


La exploración arqueológica —añadió— lleva varias fases, la primera es la prospección, que consiste en verificar las dimensiones de los objetos que constituyen el contexto arqueológico, en este caso del cráneo y la vasija; la segunda es el registro de estos elementos, y la tercera es la clasificación taxonómica que nos permite contemplar todas las evidencias de manera más cierta”, expresó.

El descubrimiento se dio poco después de que un custodio, encargado de las labores de limpieza, como parte del Programa de Conservación de los Monumentos Arqueológicos 2013, reportó lo que parecía ser una vasija enterrada.

Al inspeccionar y realizar labores de excavación y rescate, los arqueólogos Salvador Guilliem y Paola Silva encontraron una pequeña ofrenda que había sido tapada con lajas de piedra, y que a causa de las lluvias en la capital del país, el deslave de tierra facilitó su hallazgo.

Paola Silva, responsable del mantenimiento de la Zona Arqueológica en Tlatelolco, precisó  que la pequeña ofrenda es la número 34 que se halla, y que la exploración debe hacerse meticulosamente para evitar la pérdida de información.


No podemos bajar los niveles de excavación muy rápido porque hay fragmentos de cerámica que encontramos cerca de la ofrenda, y no sabemos si forman parte de la misma o de algún relleno; antes de retirarlos tenemos que ver su disposición y cómo llegaron ahí, haciendo un registro minucioso del contexto”.

Finalmente, y sin determinar el tiempo que tomaría excavar el área alrededor de la ofrenda, Salvador Guilliem adelantó que en las próximas semanas se buscará fijar los límites de la misma, pues existe la expectativa de que pueda equipararse en tamaño a la que se exhibe en la Sala Mexica del Museo Nacional de Antropología, compuesta por una máscara cráneo infantil con incrustación de concha y pirita, cuchillos de silex y otros objetos que muestran su similitud con las encontradas en el Templo Mayor de Tenochtitlan.

viernes, 26 de julio de 2013

El Templo Mayor testimonio de la grandeza y poderío mexica

En la Ciudad de México existe la posibilidad de contemplar diferentes edificaciones de todos los tiempos, pues tenemos una estructura arquitectónica que estuvo “escondida” durante muchos siglos y fue hasta 1978 que volvió a ver la luz.

Nos referimos al Templo Mayor, la más grande imagen de la grandeza y el poderío del imperio mexica.

Templo Mayor

Siguiendo la narración que habla de la peregrinación de los aztecas, ésta nos dice que salieron de un lugar llamado Aztlán y que tras largos años de viajar llegaron al valle de México.

Según el mito, el dios tutelar de los mexicas, Huitzilopochtli, les dio la señal por la que reconocerían la tierra que él les había prometido, consistente en un águila parada sobre un nopal devorando una serpiente.

Es precisamente en ese lugar donde fue construido el adoratorio para el dios, la primera etapa del Templo Mayor que después se convertiría en la mayor estructura de la ciudad, ubicada en el centro ceremonial.

El Templo Mayor era la característica pirámide trunca propia de Mesoamérica, de aproximadamente 60 metros de alto, que contenía dos templos o adoratorios dedicados el primero a Tláloc dios de la lluvia y pintado de color azul, y el otro para honrar a Huitzilopochtli, dios tutelar y de la guerra y pintado de rojo.

Como la mayoría de los hallazgos importantes, el descubrimiento del centro ceremonial fue casual. El 21 de febrero de 1978 un grupo de trabajadores de la Compañía de Luz realizaban trabajos de excavación y uno de ellos golpeó una piedra muy grande y diferente por estar labrada, de inmediato se avisó a los especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia y de esta manera se determinó que la piedra era un monolito que representaba a la diosa Coyolxauhqui, hermana de Hutzilopochtli y deidad de la Luna, así comenzó el hallazgo del Templo Mayor.

El Templo Mayor pudo ser visto una vez más después de 486 años de estar oculto. En 1987 la UNESCO declaró Patrimonio de la Humanidad a la zona arqueológica del Templo Mayor de México-Tenochtitlan.
 
Fueron varias las etapas de construcción del Templo Mayor. De la primera etapa no quedan rastros, se sabe que la segunda es anterior a 1428 y que pertenecen a ella el Chac Mool ubicado enfrente del templo de Tláloc así como la pintura mural alusiva a este dios.

La tercera etapa corresponde al reinado de Itzcoatl en 1431y de ella se conserva la escalinata y parte del piso. En la cuarta se sabe que fue ampliada la parte delantera de una plataforma ornamentada con serpientes ondulantes y braseros con referencias a los principales dioses del templo, esta etapa esta ubicada en 1454 y corresponde a Moctezuma I como tlatoani.

De las tres últimas etapas sólo quedan pequeños vestigios: la quinta, es de 1470 y de ella solo puede apreciarse la plataforma estucada; la sexta de fecha 1500, la fachada principal con un muro ornamentado con tres cabezas de serpiente y, por último, la séptima etapa, con fecha estimada de 1500 y 1521 sólo se conservan las lajas. Esta es la etapa que conocieron los españoles cuando llegaron a México-Tenochtitlan.

Desde que el Templo Mayor regresó a nosotros se han recuperado diversas ofrendas y objetos que son estudiados por los investigadores para comprender con detalle aspectos relacionados con la cultura mexica.

Los descubrimientos son continuos, por ejemplo en marzo de 2007 fue localizado un monolito que representa a la diosa Tlaltecuhtli, divinidad relacionada con la tierra. En ese lugar se hallaron barras de copal, punzones de hueso utilizados para el autosacrificio, pencas de maguey y plumas carbonizadas.

El museo se muestra en forma de caracol: una vez que entras, no puedes regresar, ya que su diseño hace que sigas el camino de una sala a otra sin perderte ninguna exhibición.

Para los mexicanos de hoy conocer el Templo Mayor y acudir a su Museo equivale a visitar una de sus raíces culturales. Está integrado por ocho salas donde se muestra parte importante de las piezas localizadas en las diferentes etapas de excavación arqueológica iniciadas en1978 hasta nuestros días.

Las piezas del museo nos cuentan la evolución del pueblo mexica desde que inició su peregrinación de más de doscientos años cuando partió hacia su destino desde Aztlán en busca de la tierra prometida, hasta la fundación de Tenochtitlan. Está integrado por ocho salas que nos muestran aspectos relacionados con sus manifestaciones culturales de tipo religioso, la organización social y el comercio practicado con otros pueblos hasta la llegada de los españoles.

Los visitantes al museo pueden observar  algunas ofrendas presentadas en la misma disposición en que fueron halladas en las excavaciones. Pero en el contexto las piezas que ocupan un lugar central son la piedra de la diosa Coyolxauhqui, obra que representa a la deidad lunar hermana de Huitzilopochtli, y el monolito dedicado a Tlaltecuhtli, que evoca a la diosa de la Tierra, divinidad que devoraba en el momento de su muerte a todas las criaturas terrestres.

Es importante saber de dónde venimos y reconocer la grandeza de nuestras raíces culturales para sentir el orgullo de construir el futuro, venciendo las adversidades que se nos presenten en el camino, es la lección de los hijos del sol, del pueblo mexica que alcanzó su destino y hoy lo podemos ver a través de microcosmos del Templo Mayor.

Muere León Ferrari

En los años 60, León Ferrari adquirió reconocimiento internacional luego de que trabajara en conjunto con el poeta Rafael Alberti para ilustrar varios de sus poemas.

Buenos Aires, Argentina.- El artista plástico argentino León Ferrari, cuya provocativa e irreverente obra fue reconocida a nivel mundial e incluso molestó en el pasado al Papa Francisco, murió este jueves aquí a los 92 años de edad.

Nacido el 3 de septiembre de 1920 en Buenos Aires, Ferrari comenzó a dedicarse a la pintura a mediados de los años 40, pero después transitó hacia la escultura, hasta convertirse en un verdadero artista en todos los géneros que abarcaba.

En los años 60, su nombre adquirió reconocimiento internacional luego de que trabajara en conjunto con el poeta Rafael Alberti para ilustrar varios de sus poemas.

Fue tanto el talento que demostró en sus obras, que el prestigioso The New York Times lo llegó a considerar como uno de los cinco artistas plásticos más importantes del mundo.

Al mismo tiempo, Ferrari se destacó por su compromiso político, ya que fue uno de los personajes que más denunció los crímenes cometidos durante la última dictadura militar argentina (1976-1983), periodo en el que se exilió en Brasil.

Los abusos de los poderosos y la intolerancia fueron algunos de los temas predilectos en sus exposiciones e incluso una de ellas le valió un duro enfrentamiento con el cardenal Jorge Bergoglio, el actual Papa Francisco.

En 2004, el estatal Centro Cultural Recoleta de Buenos Aires exhibió obras de Ferrari que mostraban figuras de santos, vírgenes y cristos dentro de licuadoras, tostadoras, sartenes y ollas.

Grupos católicos quisieron destrozar las piezas, lo que provocó una inédita y multitudinaria movilización para defender el derecho a la libertad de expresión del artista.

En su condición de arzobispo de Buenos Aires, Bergoglio emitió entonces una dura carta pública en la que denostó la mezcla de símbolos religiosos con imágenes eróticas.

“Desde hace algún tiempo se vienen dando en la ciudad algunas expresiones públicas de burla y ofensas a las personas de nuestro Señor Jesucristo y de la Santísima Virgen María”, denunció en esa oportunidad el prelado.

“Hoy me dirijo a ustedes muy dolido por la blasfemia que es perpetrada en el Centro Cultural Recoleta, me apena que este evento sea realizado en un Centro que se sostiene con el dinero del pueblo cristiano”, agregó.

El ahora Pontífice, sin embargo, perdió la pelea, ya que la justicia ratificó el derecho de Ferrari de exponer sus obras.

Ayudan perros a detonar emociones

Los perros son un estímulo puente que llevan a los individuos a experimentar un proceso de conecte social, debido a sus cualidades.

Monterrey, NL.- Durante muchos años la sociedad ha catalogado al perro como el mejor amigo del hombre, debido a sus diferentes cualidades de entendimiento, armonía y conexión con el ser humano; sin embargo, para algunos niños con trastorno autístico se ha convertido en un 'detonante' de emociones.

Según especialistas en el área médica y veterinaria, los canes se han convertido en un factor importante de ayuda para las personas que padecen el trastorno del espectro autista (TEA), ya que con su ayuda los niños experimentan un cambio en la forma de ver su vida, como también demuestran una mejora en su comportamiento habitual.

De acuerdo a Eduardo Martínez Arriaga, presidente de la asociación civil Manadak-9, los perros son un estímulo puente que llevan a los individuos a experimentar un proceso de conecte social, debido a sus cualidades.

"El animal se convierte en un estímulo puente y nosotros como manejadores somos humano, siendo nosotros el reflejo de un proceso de conecte social, en donde existen bloqueos, como las quejas y la familia, pero que son asistidos por estos animales", dijo, tras su participación en el Congreso Internacional de Terapias con Animales en México, donde dictó la conferencia 'Terapaia asistida con perros en el trabajo de grupo en los trastorno del espectro del autismo.

Una nueva experiencia'. Para el también veterinario, el perro se convierte en un estímulo puente, porque no critica, no juzga, no nada, pero reconoce se debe estar muy bien involucrado con el paciente para realizar este 'conecte social', especialmente en las personas que padecen el TEA, ya que son estos animales los que hacen se involucren socialmente con el mundo real.

"El niño autista tiene uno de los problemas más fuertes y complicados que es el de poder socializar y hacer una conexión con el mundo, ya sea de forma visual, auditiva, social o táctil.

Sin embargo, el perro se convierte en un individuo en el que te puedes cobijar e interactuar con ellos, pero primeramente te debes involucrar como paciente, para poder involucrarte socialmente con algo", explicó.

Por ello, explicó que, previo a cualquier interacción, "todo proceso con un niño autista se debe anteponer con diversas situaciones que están por suceder, preferiblemente con imágenes, y de esta manera el niño reconocerá que tiene que hacer eso y como son muy metódicos seguirán las indicaciones dadas para así experimentar un cambio", señaló No obstante, apuntó este tratamiento de relación can- humano puede ser aplicado solamente para los niños con TEA, sino también con diferentes pacientes con trastornos especiales.

"No necesariamente puede ser una persona autista, puede ser personas con cuestiones especiales, a veces se tienen frustraciones y desfogas tus cosas con él.

Manejas con él, te vas a caminar, es un individuo que nunca te va a criticar", apuntó.

Unge por buen manejo en terapias Bienestar, un buen manejo animal y descanso son elementos que Francesc Ristol, director del Centro CTAC de Barcelona, ungió para los canes, con quienes se realizan diversos tipos de terapia para el manejo del TEA.

Durante su intervención en el Congreso Internacional de Terapias con Animales en México, el español enfocada en el tema de 'Intervenciones asistidas con perros en el ámbito hospitalario' destacó que estos animales deben experimentar bienestar y un buen manejo en su ambiente.

"Para mí, el concepto de perro de terapia radica en el bienestar animal, ya que no se debe someter a ningún animal a dicha terapia, porque ante todo esta su bienestar.

No son un animal de circo, son animales con los cuales se trabajará en equipo" dijo. Por lo anterior, Ristol ungió por más cuidados sobre este sector animal, durante diversas experiencias terapéuticas, siendo el bienestar y un buen manejo sus condiciones para conseguir un buen resultado.